Sólo puedes acceder a nuestros pisos en alquiler con opción a compra si te suscribes. No nos verás en ningún portal inmobiliario. Si no estás en la lista, te los pierdes.
Las soluciones a los problemas de la gente, como es el tema de la vivienda en España, se tienen que solucionar desde el sector privado. No espereis que la clase política vaya a solucionarlo. En todo caso, seguirá entorpeciendo y creando más problemas. Ahora mismo ningún partido está a la altura. Es la triste realidad.
Por eso, como siempre ha pasado a la largo de la historia de la humanidad, en cualquier lugar del mundo, son los emprendedores, los empresarios, el sector privado el que acude a solucionar los problemas de las personas. Porque de eso trata una empresa, de solucionar problemas a cambio de un beneficio económico.
Fruto de esta incompetencia política, y este hueco en el mercado, nace REFÓRMELO.
Por un lado, solucionar el problema de la parte del inquilino. Hay mucha gente de bien, trabajadora, que quiere acceder a una vivienda en propiedad pero los ahorros no le alcanzan y no le conceden la hipoteca. Sólo necsitan tiempo para ahorrar mientras vivien de alquiler.
Por otro, están los propietarios e inversores inmobiliarios. Empresarios y trabajadores que han ahorrado un dinero a lo largo de su vida y quieren invertir en vivienda. Pero tienen miedo. La inseguridad jurídica hacia la propiedad privada, la okupación, la protección a los inquilinos morosos, la limitación del precio del alquiler y demás desvarios de políticos incompetentes provocan que la escasez de vivienda sea cada vez mayor.
En REFÓRMELO creemos que la solución es el alquiler con opción a compra.
El inquilino que paga una prima del 10% del precio de la vivienda por tener la opción a compra en tres o cinco años, y está dispuesto a pagar una cuota de alquiler más alto para descontar un porcentaje del precio final, tiene todos los incentivos para quedarse la vivienda y no causar problemas.
Y el inversor, o propietario, que puede vender la vivienda por encima del precio de mercado, y además obtener un flujo de caja durante unos años sin la incertidumbre de impago dado los incentivos del inquilino-propietario.
Ambas partes salen ganando.